Y cada vez más fuerte, cada día más helado.
Se congeló y se rompió. Volvió a crecer pero la pesadilla ha vuelto otra vez.
Quién sabe cuánto más durará, quienes gritan que sobrevivirá? Desea saberlo.
Pero no puede, no ve nada más allá de la tierna y falsa paz.
Una paz llena de ira y rencor en su rostro, adormecido. Melancólico fin de los días calmados, de los lluviosos.
Se acerca el fuego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario