Un diálogo consigo mismo en actividad paranoica y un cansancio mental que le atormentaba. Un sádico en su habitación de moqueta raída que se despertaba de una lúcida pesadilla. En aquél instante, lo único que deseaba era la invasión de una repentina pérdida de memoria.
Pero dicen que uno no muere si está soñando, y eso era lo único que podía animarlo en aquél instante. Aunque el impacto de lo que soñó le hubiese despertado, en semblante esquizofrénico y rápido, creyó que eso sería el principio de una trágica y nueva obsesión por el tiempo.
'Oh, amarga edad, tiempo que se desliza entre mis dedos...' dijo mientras miraba con monstruosidad a la ventana como el que mira un espejo opaco.
Como una ráfaga de inspiración llegaron a el un millón de números, como una idea de suicidio por el impacto de una actividad paranormal vivida hacía años.
Intentó rebuscar en su memoria y viajar al pasado, mientras se encontraba aturdido y asustado al psicoanalizarse el mismo y creer que tenía indicios de algún trastorno de personalidad por sus últimos cambios de humor constantes y su ira, su negación sobre la situación que estaba viviendo desde hacía un mes.
La temperatura de su cuerpo bajó considerablemente, algo que pudo atribuir a su saturación mental de pensamientos dementes e ideas desquiciadas, algo típico en los pacientes que estaba acostumbrado a tratar.
Me comí una masacre.
sábado, 27 de julio de 2013
martes, 9 de julio de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
Bienvenido al centro de la tormenta.
-¡Aquí estás! Maldito fantasma de sombra y sangre. ¿Qué hiciste durante tu larga ausencia? Follarte a la verdad contándole mentiras, ¿cierto? - Su mirada mostró valentía, pero a metros se olía el dolor de su alma.
+ No. Lloré, sufrí, amé. Reí, salté, caí. Me levanté, y me volví a caer cientos de veces. - Sereno y seguro, volteó la mirada hacia otro lado.
-Mírame a los ojos, y dime que no me amaste. Mírame a los ojos, ¡maldito hijo de puta! Dime que no lloraste por mí, que no sufriste, que no me amaste... -Repitió. - que no reíste conmigo, que no saltaste, que no te levanté de tus caídas. Dilo. Si lo dices, te creeré, y me iré para siempre, te dejaré en paz. - Imploró, creyendo de ésta la última vez que sus voces se encontrarían en uno de otros muchos anocheceres..
+ No voy a decir, aunque sé que no sería una mentira. - Éste seguía sin mirarla a los ojos.
Y casi temblando, en un último suspiro, ella lo abrazó. Lo sintió, lo palpó, de nuevo, una de tantas veces.
+ ¿Qué haces? No te amé, no sufrí, no lloré, todo fue mentira. ¿Qué coño estás haciendo? ¿No ves que sólo te desprecié?
- No te creo. Tus ojos no me muestran verdad, no me la mostraron nunca. Tus gestos no muestran seguridad, nunca lo hicieron... eres una gran verdad en una fachada de mentira, y yo he descubierto ya la verdad de éste mentiroso.
+ ¿Cuál es esa?
- Tu sucia vida de personaje nómada, que ni siente ni padece. Y querido, no hay nada que me de mas pena que eso, querido amigo, aquí nos hemos vuelto a ver. Entre fuego y llamas, entre dolor y sangre...
+ Eres estúpida.
- Lo soy.
+ ¿Algo más que decir? Esta ha sido nuestra última conversación, ¡para siempre!
-Si. Amigo, si te caes, no estaré ahí para levantarte. Así que, si lo haces, quédate en el suelo. Ese es tu lugar
+ No. Lloré, sufrí, amé. Reí, salté, caí. Me levanté, y me volví a caer cientos de veces. - Sereno y seguro, volteó la mirada hacia otro lado.
-Mírame a los ojos, y dime que no me amaste. Mírame a los ojos, ¡maldito hijo de puta! Dime que no lloraste por mí, que no sufriste, que no me amaste... -Repitió. - que no reíste conmigo, que no saltaste, que no te levanté de tus caídas. Dilo. Si lo dices, te creeré, y me iré para siempre, te dejaré en paz. - Imploró, creyendo de ésta la última vez que sus voces se encontrarían en uno de otros muchos anocheceres..
+ No voy a decir, aunque sé que no sería una mentira. - Éste seguía sin mirarla a los ojos.
Y casi temblando, en un último suspiro, ella lo abrazó. Lo sintió, lo palpó, de nuevo, una de tantas veces.
+ ¿Qué haces? No te amé, no sufrí, no lloré, todo fue mentira. ¿Qué coño estás haciendo? ¿No ves que sólo te desprecié?
- No te creo. Tus ojos no me muestran verdad, no me la mostraron nunca. Tus gestos no muestran seguridad, nunca lo hicieron... eres una gran verdad en una fachada de mentira, y yo he descubierto ya la verdad de éste mentiroso.
+ ¿Cuál es esa?
- Tu sucia vida de personaje nómada, que ni siente ni padece. Y querido, no hay nada que me de mas pena que eso, querido amigo, aquí nos hemos vuelto a ver. Entre fuego y llamas, entre dolor y sangre...
+ Eres estúpida.
- Lo soy.
+ ¿Algo más que decir? Esta ha sido nuestra última conversación, ¡para siempre!
-Si. Amigo, si te caes, no estaré ahí para levantarte. Así que, si lo haces, quédate en el suelo. Ese es tu lugar
[Y sus estúpidos pendientes de Carey...]
Últimamente no hago más que escribir líneas negras en un folio en blanco.
Al intentar dormir, me acuesto en la cama con un único pensamiento fijo, una idea, o más bien un deseo. 'Quiero soñar, es lo único que me deja escapar de estas cuatro paredes'
Aún sabiendo que estos sueños sólo serán eso, sueños, sin más. En los que aparecerán todos los seres a los que amo y todas las cosas a las que odio. Un cóctel estúpido, complicado, de sabor añejo lleno de memorias muertas y recuerdos que desearía olvidar. Pagaría por olvidarlos.
No hablo de personas, sino situaciones en sí mismas que no quiero volver a repetir.
He sido víctima de una mentira constante durante demasiado tiempo. Sonreír a base de café mojado. Sonreír mientras toda esa suciedad se hacía cada vez más grande, yo era el agua. Los recuerdos el café.
Por mucho que quisiese hacerlo, ahí se mantenía. Ahí se mantienen. Creo que me he vuelto loca.
Escucho voces, música a mi alrededor..pero no hay nadie para cantarla, ni para tocarla.
La soledad es una trampa de la que ahora soy prisionera. ¿Lo aposté todo a una sola carta, o fue aquél de mi destino, cruel y caprichoso, quién puso esa situación en mí para ponerme a prueba? ¿Cual es su objetivo? ¿Cómo ganaré? Puedo ganar rindiéndome a ella, la soledad, o ganaré venciéndola y olvidándolo todo. Cuestión de imposibles, de retos va la cosa.
Nunca me han gustado los retos, aunque si me gustó desafiar a todo lo que podía restregarle un poco de mi realidad.
¿Será el karma por aquello?
En mi insufrible soledad aparecen todos mis fantasmas, atormentándome y quitándome la poca cordura que me queda. A veces necesitas tocar fondo y sentirte muy hundida, para mirar hacia arriba y ver lo alto que estabas.
Pero cuándo toda esa escalera de ascenso sólo te lleva a una gran y putrefacta mentira no te dan ganas de subir.
Tal vez se me hayan quitado las ganas. Las ganas de subir, de intentarlo, de mentir. De vivir en esa mentira.
¿Pero y si es lo único que conozco? ¿La única manera de sobrevivir? Sería hipócrita pero...seguiría respirando.
¿O tal vez todo sea cuestión de tiempo? Podría alzarme valiente y arriesgada y construir un nuevo yo desde los cimientos de la verdad, sin fallos, sin errores esta vez. Y cuándo esté allá arriba y lo vea todo tan pequeño e insignificante decir..'bah, fueron tonterías'.
¡Pero yo sé que no! Lo que te hace sufrir no es una tontería. Es porque te importa, ¿no? No vas a sufrir al ver a una hormiga morir a no ser que esa hormiga fuese tu hermana y tú una hormiga igual que ella. Pues es lo mismo... o eso creo.
Adiós a aquél romance.. otro romance fallido. No válido. Sin argumentos. Un títere de él es lo que fui.
Me siento tan usada, tan engañada, tan cansada, tan vieja por todo esto.
Sólo quiero respirar y dormir, dormir sin respirar...morir.
Mi mente almacena la película de mi vida, y esta escena se repite y lo único que veo en ella es la palabra 'muerte'.
¿La interpretaré a modo de suicidio o de asesinato?
¿Debo caer yo, o deben caer los culpables?
Siempre fui una asesina de inocentes y una amante nocturna de culpables. Eso siempre me subía la tensión, me hacía sentir bien. La rebeldía sin causa ninguna, el dolor gratuito. Que hoy se ha posado en mí y sé lo que es llorar océanos de lágrimas, sé lo que es cortar tu mano y verla sangrar por pagar un precio injusto. Verte sangrar por odio o amor. Sólo sé que se te queda muy mal sabor de boca.
Una perdición, me metí en una perdición que me ofendió y me hace rogar por un poco de libertad dentro de mí misma. Que triste.
No he llegado a ningún acuerdo. Sólo hay música sin armonía en mí. No hay equilibrio. Algo está tirando más de sí que yo.
Una orgía de sangre esta noche, un festín de corazones muertos. La noche del cazador cazado. No sonreiré, lloraré. Pero me liberaré. Seré libre, una vez más, por fin, libre.
Al intentar dormir, me acuesto en la cama con un único pensamiento fijo, una idea, o más bien un deseo. 'Quiero soñar, es lo único que me deja escapar de estas cuatro paredes'
Aún sabiendo que estos sueños sólo serán eso, sueños, sin más. En los que aparecerán todos los seres a los que amo y todas las cosas a las que odio. Un cóctel estúpido, complicado, de sabor añejo lleno de memorias muertas y recuerdos que desearía olvidar. Pagaría por olvidarlos.
No hablo de personas, sino situaciones en sí mismas que no quiero volver a repetir.
He sido víctima de una mentira constante durante demasiado tiempo. Sonreír a base de café mojado. Sonreír mientras toda esa suciedad se hacía cada vez más grande, yo era el agua. Los recuerdos el café.
Por mucho que quisiese hacerlo, ahí se mantenía. Ahí se mantienen. Creo que me he vuelto loca.
Escucho voces, música a mi alrededor..pero no hay nadie para cantarla, ni para tocarla.
La soledad es una trampa de la que ahora soy prisionera. ¿Lo aposté todo a una sola carta, o fue aquél de mi destino, cruel y caprichoso, quién puso esa situación en mí para ponerme a prueba? ¿Cual es su objetivo? ¿Cómo ganaré? Puedo ganar rindiéndome a ella, la soledad, o ganaré venciéndola y olvidándolo todo. Cuestión de imposibles, de retos va la cosa.
Nunca me han gustado los retos, aunque si me gustó desafiar a todo lo que podía restregarle un poco de mi realidad.
¿Será el karma por aquello?
En mi insufrible soledad aparecen todos mis fantasmas, atormentándome y quitándome la poca cordura que me queda. A veces necesitas tocar fondo y sentirte muy hundida, para mirar hacia arriba y ver lo alto que estabas.
Pero cuándo toda esa escalera de ascenso sólo te lleva a una gran y putrefacta mentira no te dan ganas de subir.
Tal vez se me hayan quitado las ganas. Las ganas de subir, de intentarlo, de mentir. De vivir en esa mentira.
¿Pero y si es lo único que conozco? ¿La única manera de sobrevivir? Sería hipócrita pero...seguiría respirando.
¿O tal vez todo sea cuestión de tiempo? Podría alzarme valiente y arriesgada y construir un nuevo yo desde los cimientos de la verdad, sin fallos, sin errores esta vez. Y cuándo esté allá arriba y lo vea todo tan pequeño e insignificante decir..'bah, fueron tonterías'.
¡Pero yo sé que no! Lo que te hace sufrir no es una tontería. Es porque te importa, ¿no? No vas a sufrir al ver a una hormiga morir a no ser que esa hormiga fuese tu hermana y tú una hormiga igual que ella. Pues es lo mismo... o eso creo.
Adiós a aquél romance.. otro romance fallido. No válido. Sin argumentos. Un títere de él es lo que fui.
Me siento tan usada, tan engañada, tan cansada, tan vieja por todo esto.
Sólo quiero respirar y dormir, dormir sin respirar...morir.
Mi mente almacena la película de mi vida, y esta escena se repite y lo único que veo en ella es la palabra 'muerte'.
¿La interpretaré a modo de suicidio o de asesinato?
¿Debo caer yo, o deben caer los culpables?
Siempre fui una asesina de inocentes y una amante nocturna de culpables. Eso siempre me subía la tensión, me hacía sentir bien. La rebeldía sin causa ninguna, el dolor gratuito. Que hoy se ha posado en mí y sé lo que es llorar océanos de lágrimas, sé lo que es cortar tu mano y verla sangrar por pagar un precio injusto. Verte sangrar por odio o amor. Sólo sé que se te queda muy mal sabor de boca.
Una perdición, me metí en una perdición que me ofendió y me hace rogar por un poco de libertad dentro de mí misma. Que triste.
No he llegado a ningún acuerdo. Sólo hay música sin armonía en mí. No hay equilibrio. Algo está tirando más de sí que yo.
Una orgía de sangre esta noche, un festín de corazones muertos. La noche del cazador cazado. No sonreiré, lloraré. Pero me liberaré. Seré libre, una vez más, por fin, libre.
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