Me comí una masacre.

domingo, 5 de junio de 2016

Para no hacer la vida insoportable.

Pues ya no queda nada de qué hablar~


Dicen que la verdad os hará libre, y si es que existe un Dios, me gustaría saber si está ahí para mí. 
Porque no me encuentro, porque casi no existo. Nadie se ha parado a preguntarme aún, de forma objetiva, cómo me siento. Nadie parece ponerse en mi lugar, ni en entender cómo pienso (algo irónicamente obvio, ya que nadie ha preguntado)

¿Podrías colocar colores en esta vida?

Podría alguien reubicarme. Podría alguien preguntar qué es lo que ha ocurrido, quizás así yo sepa por qué. No se puede vivir constantemente a favor de los demás y dejarse a uno mismo al lado. No hay punto intermedio, al parecer. Lo que yo quiero es correcto, ¿o no?
Lo que yo pienso está bien, ¿o no?
Y qué pasa con mis sentimientos. ¿No tengo? Quizá por eso nadie parece preocuparse por ellos.
Quizá todos puedan cometer errores menos yo, puede que todos puedan equivocarse menos yo. Todos pueden reír menos yo. Todos pueden vivir su vida como han decidido, menos yo.
Y no quiero escuchar que eran las circunstancias. No quiero saberlas. Sólo me vale el hecho, acción reacción, causa y efecto.

Y que alguien me pare los pies si me equivoco, pero que también me deje marchar si lo deseo.
He perdido tiempo, he perdido vida, he perdido oportunidades, he dejado de reír, he llorado océanos de lágrimas y en ninguna ocasión recuerdo que fuera por sentirme culpable de verdad. Siempre he sabido que lloraba por sentirme culpable de cosas que no eran culpa mía, y aún así lo hacía. 

No te puedo buscar si no me encuentro...

Podría haber sido fácil, podría haber sido  sencillo, pero no lo fue. Y tampoco lo es ahora. Elige tus últimas palabras porque este es el momento de decirlas, será lo último que escucharé. ¿Qué me dirías?
Mejor te diré lo que yo te pido.
Que me dejes decidir, que no me hagas llorar, que me hagas reír , que pueda equivocarme y volver, podría no volver nunca. Que me des alas para volar, que me dejes de preguntar, que me des confianza. La confianza que me falta a mí en mi misma. 
Y si te dijera que nadie me dijo que sería fácil. 
He vivido vidas diferentes muchas veces. He sido personas diferentes demasiado tiempo. 
Y ahora tengo una carga emocional que no me deja vivir, que no me permite respirar. 
Quiero armarme de valor y decirlo todo, y nadie me lo permite. Pero no puedo vivir constantemente con miedo. Miedo a qué dirán, a qué pasará, a quienes decepcionaré.
A mi nadie me preguntó nunca que es lo que yo quería. ¿Por qué debería yo de tenerlo en cuenta?
No sé, las luces se empiezan a apagar, el tiempo vuela. El cielo empieza a oscurecerse cada vez más. Un pánico a un pasado frío y el miedo a un futuro completamente incierto.
Y que cuando el día llegue y todo se tiña de negro, que nadie me tire al vacío. Sería tanto pedir...
Que por una vez me tomaran en serio.
Que por una vez me hagan feliz.
Es tanto pedir que alguna vez me escuchen.
Y que si pudiera pedir un deseo, sería tenerlo todo.
Y que si se me pudiera conceder, nadie lo haría.
Una terrible verdad que sé y que duerme conmigo todos los días. Una verdad que me acompaña desde el mismo instante en que nací. 
Estoy sola y me siento vacía, nunca debí de ser tan limpia.
Debería de haber mentido. 
Sentirme suicida por un momento.
El día que supe que nada volvería a ser como antes, ese día deberían de haberme matado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario