Me comí una masacre.

viernes, 21 de agosto de 2015

Pautas y destellos.

No todo te hace vibrar.
Y, de forma muy común solemos sonreír por inercia. Enfadarnos por obligación, conversar sin querer hacerlo. Nos reímos por no quedar mal delante de quién parece que nos quiere hacer reír. Saludamos a personas que mataríamos si pudiéramos.
Es la pauta de cuando quieres cambiar.
Es hacerse un corte de pelo, salir un sábado y planear en domingo la nueva vida que empezaremos el lunes.
Pero vuelve a ser lo mismo. Sabemos qué y quienes son los tóxicos pero, estamos tan acostumbrados y tan cómodos que existe un miedo universal sin sentido alguno a sentirse bien de verdad. Tal vez nos asusta el tiempo o prescindir de aquellos que nos acompañan.
O simplemente tenemos miedo de lo que somos capaces y no de hacer. 

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